domingo, 31 de julio de 2011


Bovinos están consumiendo mala hierba



Un inventario de 70 especies de plantas que alimentan a los bovinos en Casanare y Meta evidenció que 22 de estas son tóxicas. Las repercusiones son graves para el sector ganadero.



Con cerca de 27 millones de cabezas de ganado, Colombia es el noveno país con mayor población de bovinos en el mundo, según la Organización para la Agricultura y Alimentación de las Naciones Unidas (FAO).






En los Llanos Orientales colombianos, las explotaciones ganaderas son extensivas, y los bovinos pastorean en zonas abiertas donde fácilmente pueden consumir plantas de todo tipo, incluso tóxicas, de las que se conoce muy poco, pese a investigaciones previas realizadas por investigadores de la Universidad Nacional y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), señala la veterinaria de la UN María Constanza Lozano. 


Estas plantas se caracterizan por tener metabolitos secundarios y otra serie de compuestos químicos como cumarinas, saponinas, glicósidos cianogénicos y cardiotónicos, alcaloides, nitratos y ácido monofluoroacético, entre otros, que pueden producir toxicosis, enfermedad ocasionada por el consumo de tóxicos.Así lo explica la investigadora Lozano, quien junto al médico veterinario Carlos Moreno se embarcó en un nuevo estudio que busca integrar la salud de los bovinos y el análisis químico de las plantas que consumen.



Por: Giovanni Clavijo Figueroa, Unimedios

miércoles, 27 de julio de 2011


La sobrepesca de peces de pequeño tamaño afecta a todo su ecosistema marino






Un equipo internacional de científicos demuestra, en el último número de la revista Science, que la pesca de especies que se encuentran a final de la cadena alimentaria perjudica en varios aspectos a los ecosistemas marinos. La desaparición parcial de sardinas, arenques y macarelas afecta directamente a mamíferos y aves marinas, y a peces más grandes.



Hasta ahora los científicos habían dejado claro que la captura de depredadores marinos situados en la cima de la cadena alimenticia tiene efectos severos sobre las especies de menor nivel trófico. Un nuevo estudio demuestra ahora, en la revista Science, que la pesca de especies de niveles inferiores también perjudica.
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miércoles, 20 de julio de 2011

Re_utiliza tus bolsas plásticas

Te retamos a que evites usar 1 bolsa de plástico nueva diariamente durante 1 mes. Si lo logras, reducirás 1,06 kilos de CO2.        

Nuestra vida se rodea de bolsas en distintos tamaños, colores, texturas, grosores y formas que usamos para una u otra cosa a lo largo de nuestra actividad diaria. Aunque no parezca, es difícil pensar que algo tan útil, simple y cotidiano como una bolsa plástica sea tan perjudicial para el ambiente y para la vida del planeta.

EL PROBLEMA - La sobre-producción de bolsas y utensilios plásticos está sofocando el planeta poco a poco. Desde su manufactura y comercialización hasta su uso y desecho se producen grandes impactos negativos:
  •  Cada año se consumen en Estados Unidos más de 100 billones de bolsas plásticas, 18.000 millones en Brasil y 3.000 millones en Chile.
  •  Menos del 5% de todas las bolsas plásticas es reciclado y el resto termina enterrado en depósitos sanitarios o en el peor de los casos, convirtiéndose en basura que arruina paisajes urbanos y naturales.
  •  Cada bolsa tarda aproximadamente de 100 a 400 años para descomponerse.
  •  El plástico ha formado en el Océano Pacífico una gran isla llamada "El gran parche de basura del Pacífico".
  • Por: Verdeate.com

martes, 12 de julio de 2011


Ciudades y cambio climático


Nos encontramos en un lugar y un momento privilegiados, en los cuales podemos introducir muchas medidas para contribuir al reto de reducción de los gases de efecto invernadero.




 El cambio climático es uno de los problemas más complejos y de mayor actualidad mundial. Sin embargo, a pesar de múltiples evidencias, la manera como se aborda en nuestro país es limitada y fragmentada. Para la mayoría de los colombianos es un tema lejano y abstracto, pues se cree erróneamente que es asunto de los países desarrollados, los grandes emisores de gases de efecto invernadero (GEI). Debido quizás al énfasis dado por los medios, se suele pensar que los principales afectados son los glaciares y los osos polares, y se asume que los habitantes de las ciudades estaríamos exentos.
    El cambio climático es más que un tema exclusivo de ambientalistas y acuerdos entre gobiernos nacionales, que, más temprano que tarde, tendrán que concretar la arquitectura organizacional global que regirá estos temas y acuerdos internacionales, tanto en el post-Kyoto como con los compromisos de largo plazo. Toda la población mundial y, en particular, la inmensa mayoría que habita en las ciudades -aproximadamente 60 por ciento a nivel global-, está involucrada. En nuestro país, los habitantes urbanos representan casi tres de cada cuatro colombianos. En este sentido, las urbes se constituyen en protagonistas del cambio climático: son las principales generadoras de sus causas, y grandes víctimas de sus efectos.


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lunes, 4 de julio de 2011



Como limpiar la casa de forma ecológica



Desinfectantes, blanqueadores, ambientadores, abrillantadores... La despensa de los consumidores se ha llenado de gran cantidad de productos del hogar industriales. 

Parecen imprescindibles, pero hay alternativas ecológicas, sencillas y baratas, sin los efectos negativos para el medio ambiente y la salud de un uso excesivo de productos químicos. Agua, vinagre, papel de periódico, limón, jabón natural, o incluso ketchup, son algunos de los ingredientes básicos de la ecolimpieza casera. Los defensores de la limpieza ecológica recuerdan las consecuencias negativas de generalizar el uso de productos industriales. Su acción se basa en sustancias químicas que pueden afectar al medio ambiente y la salud. 

La contaminación del aire interior puede ser de dos a cien veces mayor que la del exterior. Los productos de limpieza comerciales pueden ser uno de sus emisores. Algunas sustancias, como el cloro o el amoniaco, provocan gases irritantes, y el vertido de algunos de estos productos en la naturaleza puede dañar a los seres vivos. De hecho, recuerdan, a menudo llevan avisos que los califican de peligrosos, corrosivos, irritantes o inflamables.

Estos productos garantizan una limpieza casi aséptica, pero sus detractores razonan que este potente efecto no es necesario la mayoría de las veces, porque un hogar no es una sala de operaciones. Señalan que el peligro de un excesivo ataque a los gérmenes puede causar microorganismos resistentes. Por ello, recomiendan el uso de sustancias y métodos naturales, capaces de dar buenos resultados y ahorrar dinero.

Vinagre y limón

Su carácter ácido combate la grasa y desinfecta al matar a muchos tipos de bacterias. El zumo de limón puede ayudar a neutralizar el olor del vinagre. Son unos comodines para múltiples usos, tanto por separados como juntos con otros productos naturales:
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http://www.natura-medioambiental.com/2010/10/como-limpiar-la-casa-de-forma-ecologica.html
Por: Consumer.es


sábado, 2 de julio de 2011


El río Amazonas: un futuro incierto



El Amazonas tiene la mayor selva del mundo con un gran valor ecológico para todo el planeta, siendo definida como el pulmón de la tierra. Su biomasa es capaz de absorber inmensas cantidades de dióxido de carbono, esto es vital para el clima mundial. La deforestación es uno de los grandes peligros que acecha al Amazonas. La conservación de la selva amazónica se ha convertido en un tema de extrema urgencia en todas las reuniones mundiales sobre la conservación de la Tierra.


El Amazonas es el río más caudaloso y largo del mundo, con más de 6.800 km. Su cuenca hidrográfica también es la mayor del planeta. Nace en las faldas del monte Nevado del Mismi, en Arequipa (Perú) a unos 5170 metros de altitud.

Recorre Perú, Colombia y Brasil. Sin embargo su cuenca abarca nueve países: Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Guayana francesa y Surinam. Su cuenca de drenaje es de 7.050.000 km2, que supone casi el 40% de América del Sur.

El primer europeo, que navegó por el Amazonas, fue Américo Vespucio en el año 1499. Posteriormente Vicente Yánez Pinzón y Diego de Lope exploraron las islas que forman su gran estuario.

El primer descenso del Amazonas desde la cordillera de los Andes fue realizado por Francisco de Orellana en el año 1541. El primer ascenso fue en el año 1638 por parte del portugués Pedro Teixeira, quién siguió la ruta de Orellana y alcanzó Quito a través del río Napo.


Su volumen de agua dulce es enorme, teniendo un promedio anual de 230.000 m3/s, pero en épocas lluviosas alcanza hasta los 300.000 m3/s. El Amazonas vierte la quinta parte de toda el agua dulce de los ríos del planeta en el océano Atlántico. Es tal el caudal de agua que vierte en el océano que durante cientos de kilómetros mar adentro el agua sigue siendo dulce. La salinidad del océano Atlántico es notablemente inferior en un radio de varios miles de km alrededor de la desembocadura del Amazonas.

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http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Agua/El_rio_Amazonas_un_futuro_incierto 



Por. Edmundo Fayanás Escuer

viernes, 17 de junio de 2011

Páramos, paraísos de niebla y agua


Una montaña tapizada por hierba, musgo y frailejones con hojas grisáceas que contrastan con la espesa niebla blanca es el escenario de una de las historias de los investigadores de la UN en los páramos del país.
Aquel lugar inhóspito, hogar de venados, osos de anteojos, dantas de montaña, conejos y sapos, entre otros animales, es uno de los paisajes característicos de los páramos andinos, ubicados por encima de los 2.800 metros sobre el nivel del mar (msnm) y ampliamente distribuidos en la región.
Han sido materia de estudios científicos por parte del Grupo de Investigación Hidrología y Modelación de Ecosistemas de la UN en Medellín, con el fin de conocer la verdadera importancia que tienen para los humanos. Así, confirmaron que aparte de bellos, estos sitios son ¡los campeones del agua!
El páramo de Chingaza (entre Cundinamarca y Meta) produce el 63% del agua que consume Bogotá, es decir, de 3,4 a 4,5 m3 por segundo. Entretanto, el páramo de Guerrero (en el departamento de Cundinamarca, a unos 40 km de Bogotá) aporta toda el agua a la ciudad de Zipaquirá y su zona aledaña, más el sistema de riego de esa región que es altamente agrícola y ganadera.
Del páramo de Belmira (situado en el municipio que lleva el mismo nombre) se toma el agua para la represa de Río Grande, una de las que surte a la ciudad de Medellín. Su contribución es de entre 20% y 30% del total para la capital antioqueña; el restante es generado por otros embalses como La Fe y Piedras Blancas.
Estos paraísos, de los cuales Colombia cuenta con casi el 60% de los páramos en toda la Región Andina, existen también en países como Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y, en menor proporción, en Costa Rica. Hasta en Kenia y Etiopía (África) hay registro de ellos. Pero hoy están amenazados por alteraciones en los usos del suelo −como cultivo de hortalizas y legumbres−, actividades mineras y el cambio climático, situaciones que, según los investigadores de la UN, de perpetuarse, disminuirían notablemente el preciado líquido que emana de ellos.
la alerta no es para menos si se tiene en cuenta que en ciudades como Quito los páramos de Papallacta y Antisana, que rodean la capital ecuatoriana, aportan el 100% del agua que consumen sus habitantes.
En Colombia, algunos de los estudios de la UN se concentraron en tres distintos ambientes de humedad que presentan los páramos: extremo, es decir, seco a relativamente seco (con 1.400 mm de lluvia al año en promedio), en Belmira (Antioquia); intermedio (2.600 mm/año), en Guerrero (Cundinamarca), y extremo húmedo (3.600 mm/año), en Chingaza – Sumapaz. La temperatura promedio de estos páramos es de 12 ºC, pero su oscilación diaria varía entre -2 ºC y 24 ºC, especialmente en los periodos de verano.
La iniciativa de la investigación es liderada por el profesor Conrado Tobón de la UN. "Desde el 2005 nos trazamos un amplio programa de lo que íbamos a estudiar. Nos dimos cuenta de que los páramos en Colombia y en los otros países ofrecen un amplio rango de humedad que va desde los muy húmedos, que reciben alrededor de 4.000 mm de precipitación al año, hasta los relativamente secos, que presentan alrededor de 800 mm al año".
El grupo de investigación se concentró en varios puntos, entre ellos el funcionamiento hídrico de estos ecosistemas, el efecto de la frecuencia de la niebla y las problemáticas de la alteración en los usos del suelo y el cambio climático que amenazan con acabarlos.
En Matices. Historias detrás de la investigación se recoge un capítulo especial sobre la experiencia de estos exploradores en los páramos de Colombia, y los hallazgos que han dejado los trabajos realizados por científicos enamorados de sus paisajes.
Por: Versión Digital: http://historico.agenciadenoticias.unal.edu.co/matices/ No. 28