miércoles, 8 de febrero de 2012


Chile cultiva plantas acuáticas para producir combustible



Una innovadora tecnología puesta en marcha por una empresa de Chile convertirá las plantas acuáticas que colorean de verde algunas lagunas, ríos y barrizales en combustible renovable y en alimento para cerdos, aves y peces.

Vista general de un estanque donde se cultivan algas acuáticas, este lunes, 6 de febrero de 2012, en un complejo de cultivo masificado de esta planta para una futura producción de proteínas y combustible a las afueras de Santiago de Chile. Una innovadora tecnología puesta en marcha por una empresa chilena convertirá este tipo de plantas que colorean de verde algunas lagunas, ríos y barrizales, en combustible renovable y en alimento para cerdos, aves y peces. EFE/Felipe Trueba


Ante la caída de las reservas de combustibles fósiles debido al aumento de la demanda por parte de potencias emergentes como China, India y algunos países de latinoamérica, la exploración de fórmulas alternativas para obtener crudo ha captado la atención del sector de las energías renovables.
El grupo inversor AIQ adquirió en 2011 la patente de esta tecnología que comercializa la empresa estadounidense Petroalgae y, a finales de este año, prevé empezar a producir de forma masiva estas plantas acuáticas, aseguraron a Efeverde los responsables del proyecto.

martes, 31 de enero de 2012


Supermercados de Sao Paulo dejan de distribuir bolsas de plástico

Supermercados de Sao Paulo dejan de distribuir bolsas de plástico
Archivo. Autor: David Shankbone. Licencia Creative Commons
Supermercados del estado de Sao Paulo dejaron de distribuir bolsas de plástico en sus puntos de venta desde este miércoles, una medida dirigida a combatir la contaminación medioambiental, que cuenta con defensores y detractores.

La decisión, que  entró en vigor este miercoles, llega tras un acuerdo alcanzado en mayo pasado entre la Asociación Paulista de Supermercados (Apas), organismo que representa a casi el 90 por ciento de las redes del sector de Sao Paulo, y el Gobierno regional.

Sao Paulo es el estado más rico y populoso de Brasil, con cerca de 42 millones de personas.

Al acuerdo se han adherido las principales cadenas de distribución alimentaria como Carrefour, Walmart y Pao de Açucar, líder de comercio minorista en Brasil.

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Por: Efe

lunes, 23 de enero de 2012


LA ONU HA ELEGIDO EL 2012 “AÑO INTERNACIONAL DE LA ENERGÍA SOSTENIBLE PARA TODOS”

energia
En los países en desarrollo, hay más de 3.000 millones de personas que dependen de la biomasa tradicional para cocinar y como fuente de calefacción, y 1.500 millones de personas que carecen de electricidad, así como millones de pobres que no pueden pagar estos servicios energéticos, incluso si están disponibles.
La energía y el desarrollo sostenible
Existe una relación inextricable entre la energía y el desarrollo sostenible que pone de relieve la importancia de una energía moderna, menos contaminante y eficiente para erradicar la pobreza.
El acceso a servicios energéticos modernos y asequibles en los países en desarrollo es esencial para lograr los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y el desarrollo sostenible, lo cual ayudaría a reducir la pobreza y a mejorar las condiciones y el nivel de vida de la mayoría de la población mundial.
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Por: Canal azul 24 

sábado, 10 de diciembre de 2011


La capacidad de recuperación de los bosques de montaña, cada vez más cuestionada


La integridad y la capacidad de recuperación de los bosques de montaña corren peligro debido al cambio climático, los incendios y el crecimiento demográfico, ha alertado hoy la FAO con motivo mañana del Día Internacional de las Montañas.

En 2011, este día internacional de las Naciones Unidas lleva como lema "Los bosques de montaña, las raíces de nuestro futuro" y persigue crear una mayor conciencia sobre la relevancia de los bosques de montaña y el papel que desempeñan en las medidas de adaptación al cambio climático.
El documento difundido por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) también considera decisiva la población de las montañas para mantener estos ecosistemas, que figuran entre los más vulnerables debido a la subida de las temperaturas en el planeta.
Las presiones demográficas y la expansión de la agricultura intensiva han empujado hacia arriba a muchos pequeños agricultores, hacia zonas marginales y laderas empinadas, con la consiguiente pérdida de bosques, añade el informe Mountains Forests in a Changing World (Bosques de montaña en un mundo cambiante).
Además, "el cambio climático puede acelerar la propagación de plagas y organismos patógenos potencialmente nocivos para los bosques de las montañas".
"Los bosques de montaña protegen las comunidades locales de las catástrofes naturales y salvaguardan los recursos naturales y los servicios ambientales de los que dependen el bienestar y los medios de subsistencia de miles de millones de personas", según Eduardo Rojas, subdirector general del Departamento Forestal de la FAO.
Por: Efeverde.com

martes, 29 de noviembre de 2011


Aprendamos de las civilizaciones pasadas

Como señala Jared Diamond en su libro “Colapso”, algunas de las primeras sociedades que se encontraron con problemas del medio ambiente fueron capaces de cambiar sus formas a tiempo para evitar la decadencia y su colapso. Hace seis siglos, por ejemplo, los islandeses se dieron cuenta de que el pastoreo excesivo en sus tierras altas cubiertas de hierba estaba conduciendo a la pérdida extensiva del los finos suelos de la región. En lugar de perder los pastizales y enfrentarse al declive económico, los agricultores se unieron para determinar cuántas ovejas podían mantener las tierras altas y, a continuación, asignaron cuotas entre ellos con el fin de preservar sus pastizales. La producción de su industria lanar hoy sigue prosperando.
No a todas las sociedades les ha ido tan bien como a los islandeses. La civilización sumeria del cuarto milenio antes de Cristo había avanzado mucho más allá de las que habían existido antes. Su sistema de riego, de cuidada ingeniería, dio lugar a una agricultura altamente productiva, que permitió a los agricultores a producir un excedente de alimentos, apoyando la formación de las primeras ciudades y el primer lenguaje escrito, con caracteres cuneiformes.
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Por: Revista Ecogaia.com. Editorial

jueves, 17 de noviembre de 2011


Agricultura industrial, agricultura ecológica y consumo responsable

Lo que realmente define a la agricultura industrial es que persigue la intensificación de la producción, como en cualquier otro proceso industrial, con lo que la alimentación se convierte en una mercancía y la única condición de la producción alimentaria es obtener cada vez más beneficios económicos. La tecnología suministrada por la agricultura industrial (como fertilizantes químicos, plaguicidas, invernaderos…) barre los límites “tradicionales” de la producción para asegurar que la productividad sea cada vez mayor, independientemente de otras consideraciones, como la salud de la tierra o de los consumidores.


La agricultura industrial se ha asociado desde el principio con el concepto de “modernización”, considerado positivo, en contraposición a las prácticas tradicionales, “obsoletas”. 

Esta “modernización” implica el uso de semillas híbridas y agroquímicos (por lo que la agricultura industrial también se denomina agricultura química). Pero lo que realmente define a la agricultura industrial es que persigue la intensificación de la producción, como en cualquier otro proceso industrial, con lo que la alimentación se convierte en una mercancía y la única condición de la producción alimentaria es obtener cada vez más beneficios económicos.

Pero la agricultura industrial también recibe el respaldo de las administraciones públicas, que apoyan su implementación para dirigir la agricultura al mercado urbano primero y global después, como mandan las políticas capitalistas globalizadoras; y aunque las administraciones públicas han establecido regulaciones con respecto a la protección de la salud de los consumidores a lo largo de todo el proceso agroalimentario, la realidad es que siguen produciéndose crisis debido a la propia dinámica industrial (vacas locas, dioxinas…).

La agroindustria de nuevo propone la “modernización” como solución a los problemas que ella misma genera: se aportan soluciones tecnológicas y se externalizan los problemas hacia fuera del sistema productivo y hacia el futuro, con lo que éstos se agravan en lugar de resolverse. Una consecuencia es que los agricultores son cada vez más dependientes del mercado, no sólo para vender sus productos sino también para obtener suministros. Al consumidor, por tanto, cada vez se le cierran más vías para intentar acceder a productos fuera del circuito de la agroindustria, que además cuenta con un instrumento hegemónico muy importante: la publicidad. 

La agroindustria se sirve de ella no sólo para vender sino para crear una ideología basada en necesidades, muchas veces ficticias, que se satisfacen consumiendo. Utiliza las opiniones de expertos y las recomendaciones alimentarias de las autoridades para avalar sus productos. Poco importa la salud de los consumidores ni las consideraciones ecológicas o sociales, porque el hecho es que la mayor parte de la publicidad está dirigida a productos con alto contenido en azúcares y grasas, que además son los más baratos de producir, y cuyo consumo es una de las causas principales del aumento de la obesidad en los países desarrollados.
Por: Ana Grandal. Ecoportal.net
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martes, 8 de noviembre de 2011


Alimentos y cambio climático: el eslabón olvidado

El sistema agroalimentario mundial es una de las causas importantes del calentamiento global. Un nuevo sistema alimentario podría ser un promotor clave de soluciones al cambio climático. Si se toman medidas para reestructurar la agricultura y el sistema alimentario mundial en torno a la soberanía alimentaria, a la agricultura en pequeña escala, a la agroecología y los mercados locales, podríamos cortar a la mitad las emisiones globales de gases con efecto de invernadero en unas cuantas décadas.

Los alimentos son un promotor clave del cambio climático. El proceso industrial entre que se producen los alimentos hasta que terminan servidos en nuestra mesa provoca cerca de la mitad de las emisiones de gas con efecto de invernadero generados por los humanos. Los fertilizantes químicos, la maquinaria pesada y otras tecnologías agrícolas dependientes del petróleo contribuyen significativamente. El impacto de la industria alimentaria como un todo es incluso mayor: se destruyen bosques y sabanas para producir forrajes animales y se generan deshechos que dañan el clima por el exceso de empaques, procesado, refrigeración y transporte de los alimentos a grandes distancias, a pesar de que millones de personas continúan con hambre.


Un nuevo sistema alimentario podría ser un promotor clave de soluciones al cambio climático. La gente por todo el mundo toma parte en luchas por defender o crear nuevas formas de cultivar o compartir alimentos que sean mucho más sanos para sus comunidades y para el planeta. Si se toman medidas para reestructurar la agricultura y el sistema alimentario mundial en torno a la soberanía alimentaria, a la agricultura en pequeña escala, a la agroecología y los mercados locales, podríamos cortar a la mitad las emisiones globales de gases con efecto de invernadero en unas cuantas décadas. No necesitamos mercados de carbono ni remiendos tecnológicos. Requerimos políticas acertadas y programas que erradiquen el actual sistema alimentario industrial creando en cambio uno que sea sustentable, equitativo y verdaderamente productivo.
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Por: GRAIN: ecoportal.net